Tiempo y Paciencia en Cada Bocado
Es un pan dulce que se prepara con tiempo y paciencia. Su toque de canela hacen que la miga sea esponjosa, aromática y llena de carácter. Cada pan es una obra maestra que no admite prisa.
En la Chiquitanía, el mollete acompaña el café de la tarde. Aún tibio del horno, con su aroma inconfundible a canela, es el momento perfecto del día.
